Sobre Álvar

Mi vida ha estado conducida por una búsqueda de sentido. Desde la adolescencia concluí que por mucho que podamos diferir los humanos en nuestra búsqueda de sentido, todos por igual buscamos la felicidad y evitar el sufrimiento, y que el amor -o la ausencia de este- es el aspecto más relevante de nuestras vidas. A partir de ahí comencé a interesarme por la filosofía, la meditación y el autodescubrimiento.

Aunque mi prioridad siempre ha sido esa búsqueda, no siempre lo he sabido y así, he transitado por vidas muy distintas que me han ayudado a encontrar mi autenticidad y mi rumbo: estudiante de LADE y Derecho en la Universidad Carlos III, 3 años trabajando como auditor en PwC, Master en Finanzas y Auditoría en ICADE, consultor logístico para Indra en Angola… Mientras todo esto ocurría, me formaba y crecía profesionalmente, la parte de mí que quería encontrar un sentido profundo a mi vida se rebelaba, y una voz cada vez más fuerte me decía: “Busca un sentido más profundo”.

La vida empresarial puede formarte de muchas maneras, pero hay partes de ti como ser humano que no puede llenar. Al final, lo que hace que tengas felicidad en tu día a día es cuando sabes quién eres, qué es lo que quieres y permites que esto sea el hilo conductor de tus acciones

Al principio me resistí a esa voz, busqué sentido viajando y compaginando mi vida laboral con la meditación, pero con el tiempo la voz se convirtió en un rugido y ya no pude ignorarla. Fue entonces cuando lo dejé todo y decidí irme de viaje sin billete de vuelta hasta encontrar las respuestas que necesitaba. Hice Vipassana en un monasterio de Tailandia, recorrí Laos, hice senderismo por el Himalaya nepalí, visité Ashrams en la India, me leí decenas de libros sobre espiritualidad y el acceso a la felicidad, conocí a místicos y a maestros, me pasaba los días meditando y aprendiendo…y poco a poco me fui convirtiendo en un monje ambulante.

Después de un año y pico, esa voz salvaje y honesta que me había impulsado a partir se sintió satisfecha. Decidí volver al mundo laboral, pero esta vez lo haría para cumplir mi sueño: junto con un buen amigo construí el Movie Garden, un cine al aire libre con bar y restaurante en la bella ciudad de Pokhara, Nepal. No fue fácil, pero después de mucho trabajo, retos y aventuras el Movie Garden se convirtió en un éxito. Y todo podría haber acabado -o continuado- ahí… pero contra todo pronóstico, después de 3 años ese viejo impulso que me hizo partir de Madrid volvió y rugió con fuerza: “Busca un sentido más profundo a tu vida”.

No existe el fracaso ni el tiempo perdido, cada experiencia que has vivido absolutamente necesaria para descubrirte quién eres, qué quieres y cómo quieres vivir tu vida

Esta vez no me resistí. Vendí mi parte del Movie Garden y me fui a una ermita budista a 4250 metros en el Himalaya Indio. Conviví con los monjes que habitaban allí, medité, leí y me esforcé en mi búsqueda. Fue allí que entendí que mi auténtico camino -y mi auténtica profesión- es el de comprender cómo funciona la naturaleza humana y el acceso a la felicidad…y compartirlo!

Desde ahí, he seguido formándome con la ayuda de distintos maestros de meditación (Mateo Tabatabai, Aisha Saleem, Mooji, entre muchos otros), como estudiante de un Master de Coaching e Inteligencia Emocional en Granada y acumulando nuevas experiencias que la vida siempre ofrece cuando estás dispuesto a abrir tus horizontes.

El Coaching me pareció una manera muy eficiente de compartir, no busca que yo te cuente qué ocurre en tu vida y qué tienes que hacer, sino que simplemente te ayudo a descubrir que tú ya tienes esas respuestas. Que ya dispones de recursos y virtud para que vivas tu vida como quieres vivirla. Comencé a practicarlo y me encanta! Me es fácil ver que todo lo que he vivido me ha dirijido hasta aquí, para que pueda dedicarme a esto.

Comencé a compartir también a través de cursos en empresas y en centros, presenciales y online: Mindfulness, Autoestima, Comunicación Eficiente, Vida sin Ansiedad, Autoconocimiento… disfruto en mi trabajo y eso se nota en las sesiones y cursos, descubro que crezco con cada persona que ayudo a crecer.

Ahora, la vida me sigue trayendo nuevos retos: ser padre, ser un buen novio, ser emprendedor en mi proyecto y seguir aprendiendo para poder servir mejor … Cada nuevo reto esconde una respuesta más profunda, y es a través de la búsqueda de estas respuestas como la vida va cobrando más y más sentido a cada paso que nos atrevemos a dar.